El ÄltepÄ“tl (del náhuatl Ä-tl 'agua' y tepÄ“-tl 'cerro o montaña') es uno de los conceptos culturales importantes de Mesoamérica. El término parece referirse a un asentamiento cercano al agua y sobre una elevación del terreno. Modernamente, se entiende como el territorio de una entidad étnica y territorial en las que se organizaron social y polÃticamente los pueblos indÃgenas mesoamericanos en el Posclásico (1200-1521).
La forma ÄltepÄ“tl es un difrasismo que significa literalmente "montaña de agua" y se refiere a los asentamientos humanos poseedores de un territorio, tierras y por lo general habitados por una etnia de ancestros y pasados comunes, incluÃda la lengua y una misma deidad protectora. Fue la organización civil primordial de Mesoamérica y la que conocieron los españoles a su arribo en 1519, gobernada por un tlatoani máximo gobernante e integrante de la nobleza gobernante de los mismos. A los gobernantes de varios altepetl como Motecuhzoma Xocoyotzin se les denominó huÄ“y tlahtoani. En los estudios históricos contemporáneos es usado como sinónimo el término señorÃo.
Su uso fue propuesto y defendido por James Lockhart en su obra principal Los nahuas después de la Conquista en 1992, y es el término más aceptado por los historiadores e investigadores sobre Mesoamérica y su uso es más correcto que los términos occidentales ciudad, villa, pueblo, e incluso imperio (como en el uso incorrecto de Imperio Azteca). En el caso de los mexicas, éstos constituyeron el altepetl más poderoso de su tiempo, que dominó a otros altepetl menores mediante la tributación, el despojo de esclavos y la aceptación religiosa de Huitzilopochtli como deidad máxima.
editar Integración económica y social
En el Posclásico, la forma organizacional del altepetl tuvo mayor auge tras la caÃda de Tula en 1168 y la migración de grupos provenientes de Aridoamérica, que tomaron tradiciones y costumbres civiles de los toltecas. Estos iniciaron la formación de altepetl basados en la organización local de los calpullis, entidades más pequeñas integradas por tlaxilacallis o grupos de familias que integraban un barrio en los que se organizaban los altepetl y funcionales bajo las órdenes de jefes locales que integraban un consejo general que tomaba decisiones civiles y gobernados todos bajo el mandato único de los tlahtoanis.
El sitio principal se veÃa expresado en el tecpan, o recinto ceremonial, en donde se reunÃa la nobleza (pillis) y el huey tlahtoani, asà como los sacerdotes. El motor económico de los altepetl era el tributo, aporte económico dado por los macehuales, grupo social mayoritario y sometido a la explotación de la nobleza, acumuladora del tributo (excedente económico). El altepetl se sostenÃa de los productos recaudados como tributo y producidos por los macehuales, asà como de altepetl más débiles y por lo general sometidos por medio de la guerra (razón de la belicosidad mexica que les permitÃa el dominio de un gran territorio). Los altepetl contaban con espacios de intercambio de productos en escala local (tianguis o mercado) como vÃa para la diversificación y la subsistencia y a larga distancia mediante redes complejas trazadas y usadas por los pochtecas.
El tributo se distribuÃa entre la nobleza gobernante, los sacerdotes, la servidumbre de los mismos, pago a la burocracia y se realizaba de forma periódica. Este modelo de dominación implicaba conflictos de dominio y sujección entre altepetl para la obtención de mayores excedentes y hegemonÃa territorial, los cuales conformaron alianzas entre los más poderosos (el caso de la Triple Alianza de Tenochtitlan, Tlacopan y Texcoco) y subordinaron a los más pequeños. A la llegada de los españoles, los mexicas constituÃan un huey altepetl que tenÃa sometido a un gran número de altepetl que a su vez tenÃan sometidos a otros de menor tamaño, luego de vencer el poder tecpaneca de Azcapotzalco.
editar Fuentes
- Lockhart, James. Los nahuas después de la Conquista. Historia social y cultural de la población indÃgena del México central, siglos XVI-XVIII. México. FCE. 1999. Págs. 717.
